ronald tadeo ramirez elizalde

𝐐𝐔𝐈É𝐍 𝐇𝐈𝐄𝐑𝐄 𝐓𝐔 𝐂𝐎𝐑𝐀𝐙Ó𝐍

Dime, amada mía, ¿hay alguien que ha herido tu corazón? ¿Quién ha apagado la luz de tu sonrisa y ha entristecido esa mirada hermosa que un día hizo que me enamorara de ti?

 

Si el destino no quiso unir nuestros caminos, y nuestros brazos no llegaron a encontrarse, no puedo permanecer indiferente sabiendo que tu corazón está herido.

 

Dime quién causa tus lágrimas, quién ha llenado de tristeza tu voz, quién ha sido capaz de asesinar tu sonrisa y poner sombra donde antes había luz.

 

Dímelo, amada mía, y aunque no pueda llamarte mía, mi corazón quisiera enfrentarse a tu dolor, no por violencia ni por venganza, sino para enseñarle a quien te lastima el valor de cuidar un corazón hermoso.

 

Porque yo te amo de tal manera que, aun si la vida te lleva hacia otros brazos, seré capaz de alegrarme por tu felicidad.

Si tú sonríes, mi alma descansará; si tus sueños se cumplen, mi corazón también tendrá motivos para celebrar.

 

No estés triste, hermosa flor, no derrames lágrimas en silencio.

Tu tristeza es una daga que atraviesa mi pecho, tu pena es un fuego lento que me consume por dentro.

 

Quisiera poder estar cerca, secar tus lágrimas con mis manos, abrazarte cuando el mundo te pese y decirte al oído que todavía existe esperanza.

 

Oh, mi hermosa flor, mi amor de sueños y poemas, dime quién ha herido tu corazón.

Dime quién apagó la alegría de tus ojos.

 

Porque tus lágrimas son sagradas para mí, y no quisiera que nadie las derramara.

Tu corazón merece ternura, tu alma merece respeto, y tu belleza merece ser contemplada sin ser jamás profanada por el dolor.

 

Y si no puedo caminar contigo, si no puedo ser yo quien tome tu mano, al menos quiero saber que eres feliz.

 

Porque amarte también significa esto: desear que la vida te trate con dulzura, aunque algún día esa felicidad no lleve mi nombre.

 

Solo dime quién hiere tu corazón, amada mía, para pedirle que aprenda a cuidarte, a respetarte, a proteger tu sonrisa y a comprender que delante de él tiene a una mujer demasiado hermosa como para ser amada a medias.