Se extingue poco a poco la mirada
que fue nuestra luz en la oscura noche,
dejas la estancia triste y desolada
y el corazón cerrándose al reproche.
El tiempo cruel devora la promesa
que alguna vez juramos frente al viento,
hoy solo queda un eco de tristeza
y la ceniza gris del desaliento.
Se va el amor vistiendo su partida
con el silencio amargo del olvido,
dejas tu huella cruel y dolorida
en este pecho que se siente hundido.
Pronuncio el triste adiós que nos separa
mientras la niebla borra tu camino,
si la fortuna el rumbo nos cambiara
juntos viviríamos nuestro sino.