Bolivar Loncaric Pedro

EL MAPA EN LA PIEL

Nací donde el mar golpea con fuerza el puerto,
en ese Chimbote de redes, juventud y arena,
donde el viento de Ancash me enseñó desde abierto
que la vida se defiende, se canta y se rema.
 
Llevaba en la sangre el frío de una herencia croata,
un puente de mapas que el tiempo me dio por destino,
y persiguiendo un sueño de luz y de plata,
en el año dos mil, Barcelona marcó mi camino.
 
No ha sido fácil ser sombra en tierra extraña,
el invierno del inmigrante cala los huesos,
pero no hay golpe o dolor que al final nos destruya
si la mente es positiva y los pasos son firmes.
 
Hay que cruzar la línea que rompe los miedos,
dejar atrás el fracaso que causa amargura,
mirar hacia el frente con fe en los dedos
y alzar la mirada con fe y con cordura.
 
Porque en el amor la suerte es un hilo divino:
toda una vida construyes un templo sagrado,
y en quince segundos se apaga el camino,
se oscurece todo y te vas al vacío callado.
 
Pero el tiempo pasa y los recuerdos se quedan,
son anclas de oro en este mar de la vida.
Hoy miro el Mediterráneo y mis ojos albergan
el puerto lejano del que nunca existió la partida.
 
Autor: Pedro A.  Bolivar Loncarich.