Llovía mansamente esta mañana
y dibujé tu nombre en los cristales,
en el trajín de vida cotidiana
fue oración con gotas celestiales.
Impulsos de visión harto lejana,
resguardados en mustios historiales,
llovía mansamente esta mañana
y dibujé tu nombre en los cristales.
Desgastada ilusión borrosa y vana
que regresa con sones de campana
dejando su canción en mis umbrales.
Detrás de los sobrios ventanales
llovía mansamente esta mañana.
Derechos reservados por Ruben Maldonado.