Lo que no envejece
La vida no envejece,
ni el alma; solo se arruga el cuerpo.
Las casas se decoloran,
los ojos no ven el tiempo;
transcurren historias que nos dejan
pasajes que son recuerdos,
y en ese vaivén persisten
los mágicos momentos
de una tarde compartida
como niños de colegio.
La vida no envejece
ni el alma; solo nos vence el miedo.
Samuel Dixon