Era una noche cerrada
de esas de luna nueva
el calor ya asfixiaba
y preferí irme afuera.
Una algo llamó mi atención
colgando una sombra vi
no aguanté mi tentación
y hasta aquel árbol fui.
Un ruido como a serrucho
rompió el silencio nocturno
dije:pero ¿Qué escucho?
mas no dude ni un segundo.
Bajo las ramas del pino
un tipo con muchas púas
con mi linterna ilumino.
¡justo empezó la garúa.!
se hizo bolas el muy bicho,
interrumpió su festín,
me acerqué al susodicho
era un hermoso puercoespín.
Yo lo quería conquistar,
llevarlo solo la casa
cuando lo quise abrazar
me pinche hasta… la taza.
Disculpe si le pregunto
pues mi ignorancia es mucha
¡cómo hago, es el asunto!
para agarrarlo sin lucha.
Dirán, ¿qué trae en mente?
lo asocié con alguien… picardía;
es que hay cada gente,
no se dejan abrazar, ¡Que ironía!