Y mírame, sigo aquí, vivo,
no han podido conmigo,
ni yo he podido hacerlo.
Matarme,
desquiciarme,
engañarme,
manipularme.
El sonido de la calma,
del engaño me despierta,
de la sociedad y sus dramas,
de sus realidades cruentas.
Hace darme cuenta,
que vida no hay una,
que la vida no es nuestra.
Disfruta el tiempo otorgado,
y no lo cambies por un buen pago,
no tengas miedo de morir,
o condicionarán tu ignorante vivir.