Malli Tlahuani

Matarme.

Y mírame, sigo aquí, vivo,

no han podido conmigo,

ni yo he podido hacerlo.

 

Matarme,

desquiciarme,

engañarme,

manipularme.

 

El sonido de la calma,

del engaño me despierta,

de la sociedad y sus dramas,

de sus realidades cruentas.

 

Hace darme cuenta,

que vida no hay una,

que la vida no es nuestra.

 

Disfruta el tiempo otorgado,

y no lo cambies por un buen pago,

no tengas miedo de morir,

o condicionarán tu ignorante vivir.