Nate Natter

Ojos de perla

Los pocos vistazos que echó el cobarde,

Ni arrepentirse hizo el muy detestable;

Admirar aquella estrella,

Bálsamo confortable.

 

Ojos de perla los tuyos,

Joyas irremplazables e inalcanzables;

Tesoro perdido en el mar,

Recompensa que desearía alcanzar.

 

Yo soy Neptuno; tú, el Sol mismo,

Irradiando tu belleza

A diestra y siniestra 

A aquel que, sin intención, ya has sometido.

 

Ojos de perla, cabello envolvente y

Sonrisa brillante, andar relajante;

Qué dicha, qué pena

Que tú aún no conozcas

Mi amor desbordante.