Soy por ti, sólo un suspiro,
impregnado a un sentimiento:
vives en mi pensamiento
y a tu gran presencia aspiro;
eres fuerza en mi respiro,
inquietud cada momento,
la sonrisa o el cruel lamento,
la belleza que yo admiro;
ese viento enamorado
que se anima por tus besos
y se aviva cada día;
esperanza que me ha dado
los más dulces embelesos:
no terminen en ceniza...