Rafael Blanco López

Mi mundo en tu bolsillo

Simplemente ocurrió.

 

Un día descubrí que mi mundo cabía en tu bolsillo.

 

No porque fuera pequeño, sino porque contigo dejaba de necesitar espacio.

 

Allí cabían mis días difíciles, las palabras que nunca dije, mis silencios, mis dudas, la tristeza que escondía cuando nadie preguntaba.

 

También cabían mis pequeñas alegrías: una tarde de lluvia, una canción, el olor de una calle después del agua, tu mano buscando la mía sin necesidad de llamarme.

 

Entonces pienso que amar es eso: dejar algo de uno en otra persona y confiar en que sabrá cuidarlo.

 

Yo dejé demasiado.

 

Dejé mis miedos, mis noches, algunas heridas que todavía dolían, y esa parte de mí que siempre había mantenido a salvo.

 

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Rafael Blanco López 

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