Nelly Cevallos - Liora

Al capitán

 

Al capitán

 

I

 

Como si no me conocieras, capitán,

como si ignoraras lo que guarda la sombra.

Soy brisa en tu piel cansada

y la ráfaga que devasta tus silencios.

Soy sed y soy agua,

fuego vertido sobre tu aliento.

Soy la tempestad que rompe tu descanso,

copa de rocío en la penumbra.

 

Como si nunca hubieras oído hablar de mí

allá en el puerto donde abundan las piedras,

donde mi nombre retumba

como un eco en los maderos.

 

Puedo ser el faro que guía

o la marea que muerde la arena de tu piel.

 

Capitán,

si no me conoces aún,

es porque no has bebido hasta el fondo

el vino encendido de mi boca,

ni te has perdido en el lugar

donde el deseo y la noche se confunden.

 

 

 

II

 

¿Cómo podría no conocerte,

si enciendes mis velas

y me empujas hacia la noche?

 

Eres la orilla donde me pierdo

y la costa a donde siempre regreso.

 

He probado tu cauce,

he sentido tu agua desbordarse en mi piel,

y aún tiemblo en la memoria

de la luz encendida de tu boca.

 

Te conozco en cada ausencia,

en cada silencio,

en el latido que rompe en mi pecho.

 

Tú eres mi brújula y mi naufragio,

mi tempestad y mi refugio.

 

Si callo,

es porque la voz se ahoga en tu nombre;

si tiemblo,

es porque tu memoria pesa más que el agua.

 

Si tú eres el temporal,

déjame ser el barco que no huye,

el puerto que no se rinde,

el hombre que arde contigo

y en ti descansa.

 

Autor

© Nelly Cevallos-Liora

1 de octubre al año 2026