Solo yo quiero los cinco segundos
para acabar con la cruel depresión,
voy comenzando a contar sin razón,
por ser un loco de versos profundos.
Uno: respiro aunque el pecho me aprieta,
dos: escribo lo que no sé decir,
tres: me repito que puedo seguir,
cuatro: la luna de nuevo me alumbra,
cinco: no me fui, aquí sigo, luchando.
Antipoeta