Por favor mi vida, hagamos las paces,
se me rompe el corazón por tu desamor.
He cometido muchos errores
pero esta vez no soy culpable.
Los negros celos te ciegan,
te conviertes en juez y verdugo.
Sin siquiera escucharme, me condenas
a perder tu preciada confianza.
Como afilados puñales, dolorosamente,
se clavan en mi pecho tus rechazos.
Te exilias al sofá y yo, apenas duermo
sin el cálido refugio de tus brazos.
Vivir sin el mágico elixir de tus labios
es una infinita y cruel tortura.
Estás distante, solo hay dureza y frialdad
en tus bellos ojos que tanto amo.
Por favor mi ángel bueno,
tú eres mi luz y mi alegría.
No dejes de llamarme tu nenita,
tu hetaira, el amor de tu vida.
Una vez más , mi bien, te ruego,
pon fin a esta hostilidad que solo nos hiere....
Vale DGlez.