Cuánta nostalgia!
por Dios!
de aquellos besos llenos de magia
firmes y seguros sin lios
de las caricias tiernas y mágicas
celosas de otras miradas
de las noches cómplices
con luciérnagas en parvadas
Cuánta nostalgia!
por Dios!
Penetra y cercena pensamientos
Remueve y saca recuerdos
Susurra y grita melancolía.
Baila descarada cualquier sinfonía
Sonríe y besa sinverguenza
Y es que el amor le acompaña de estrella.