El amor llegó un día, sin avisar
y nos amamos sin permiso
sin condiciones, sin conocernos
y nos hundió en el mar de la pasión
Quién sabe cómo y cuándo fue
quizás era verano o primavera
sólo sé que estuve enredado en tus brazos
en la vorágine de la sensualidad.
Nunca supe cómo llegaste a mi vida
ni por qué te fuiste sin avisar
sólo sé que nos amamos sin permiso
sin compasión, ni condiciones.
El amor llegó, pero no se podía quedar
como las olas del mar llegan y se van
como los albatros se van del invierno
sin importar a quién dejan llorando.
Como llegaste, te fuiste. Sin avisar
nos amamos sólo un momento
me quedo con ésas madrugadas
enredado en tu recuerdo.
Lo que no sé, es qué hacer
cuando en mis sueños te sigo buscando
y mi corazón sigue llamándote
lo que es eterno no se puede olvidar.
No te pido que regreses, eso no puede ser
aprendí a vivir sin tus caricias
a amarte en mis sueños despiertos
lo que aprendí contigo, no se puede olvidar.
Lima, 28 de setiembre del 2026
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