Nicolás Alejandro Gabriel

Te esperé

Te esperé labrando,

surcando la tierra buena

con el corazón abierto

y la azada en las manos ásperas.

Dices que el problema eres tú,

que no sabes dar amor.

Sin embargo, yo he visto crecer

plantines en los tejados,

en las paredes, entre rocas y nubes:

todo es cuestión de un poco de suerte

y otro poco de tu calor.

 

Solo un poquito.