Leoness

Eco de una metáfora insomne

En la forma de tus labios, esa fábula

donde la duda es argumento de fuego,

libero la noche, tu navegante ciego,

y mido los abismos de esta farándula.

 

¿Es amor la geometría de este estrago,

o razón que se disuelve en los corales?

Arden sobre la mesa los tres caudales

de un reloj donde el tiempo rueda vago.

 

Veo el eco de esta metáfora insomne

por la catedral secreta de tu pecho,

tu alma es un teorema ya deshecho,

un continente oceánico e informe.

 

Padezco el silogismo del desearte,

si el entendimiento es sombra que se nombra,

¿por qué el cuerpo florece en esta alfombra

de raíces de cristal más que para desearte?

 

Subo las escaleras del deseo,

hechas de harina, vidrio y geometría,

te amo en la selva de mi alegoría,

te busco en el sueño donde te veo.

 

Arde la nieve, el intelecto es llanto,

y en la raíz sombría de tu frente,

un faro navegable y transparente

sostiene el universo en un quebranto.