Y dejar quiero
dejar que todo fluya, como agua que encuentra su surco y busca el mar como consuelo.
Y dejar quiero
dejar que me abrace el árbol de la vida; que sus hojas, verdes y ocres, me den abrigo y también sosiego.
Y dejar quiero
dejar a un lado los miedos, sentir que llega la noche y me invita a descubrir un nuevo día sin vivir de los recuerdos.
Y dejar quiero
dejar de pensar en ti, apartarme de tus ojos que irradian aquello que solo tú y yo sabemos.
Y dejar quiero.