Lucía Gómez

ALAS DE PLATA...

Quiero

que me dejes descansar

cuando me haya hecho vieja,

en algún rinconcito de tus alas de plata.

Cuando sienta el cansancio,

miraré el fondo de mi alma

y viajaré tranquila hacia

la noche oscura.

Recordaré, el rostro del ayer

con un sublime beso a las estrellas.

Y, antes de caer rendida sobre el diván que

me espera todos los días en mi cuarto,

pondré lo bello de la vida en mi mesita de noche,

segura que el tic tac del reloj

me devolverá la paz…

de tu mirada.

L.G.