,
Huele la noche a ciénaga estancada,
un humo gris se duerme en los rincones,
y el tiempo deshilacha las razones
de una sombra en el muro dibujada.
.
El silencio es un ancla sepultada
en el mar oxidado de mis dones,
mientras crujen los viejos escalones
de esta casa vacía y clausurada.
.
La noche es un abrigo que no abriga,
un desierto de cal donde la mente
va masticando el polvo de la espiga.
,
Soy el reloj que late inútilmente,
soy la raíz desnuda que mendiga
el eco de una voz en la corriente.