Diálogo con mi soledad
Soledad, divina compañía,
bálsamo de mi vida:
alivias en sosiego
mis dudas y osadías.
Al estar a mi lado
reflexiono y existo:
me descubro más humano,
en un mundo más digno.
Sin ti estaría solo,
tal vez extraviado,
preso del abandono,
errante y desamparado.
Contigo soy escritor,
despierto como poeta;
hombre de recta fe,
creador y exegeta.
Hoy te declaro mi amor,
mi clara y fresca brisa,
faro en la penumbra,
sublime y fiel musa.