Envuelta en pañuelos,
Caricias algunas escritas,
Otras levantan vuelo.
Aquí te mando mis deseos
recogidos del suelo,
esculpidos entre las flores,
sin saber que soy tu dueño.
Mañana te mandaré
quizás, otra valija,
llena de recuerdos,
cartas escritas con signos,
descifrando con mis besos.
Aquí te mando latidos
De un corazón pasajero,
Que se fue repartiendo entre vidas,
Y descubriendo un amor sincero.
Aquí te envió una vez más
caricias, poemas y sentimientos,
guarda lo más importante,
y devuélveme los sueños.
Y la posdata será tal vez,
un te amo, un te quiero,
no me importa si firmas con pluma,
solo dime que nuestro amor siempre será eterno”.