De afán
ruedan mis pensamientos
mientras pienso en ti.
De afán
corren mis ilusiones
cuando te tengo
cerca de mí.
A pesar de no querer separarme,
debo correr
hacia mí.
Es impensable
tener que alejarme,
aunque mi mente
suele nublarse
por momentos
en los que me pierdo
de mi existir.
La incertidumbre
me acompaña,
y no me hago campaña
en mi sentir.
El sentimiento
me ahoga
y, sin querer,
me acongoja
al querer volver a ti.
De ti
no me quiero ir,
ni dejar de sentir
que estoy
en tu existir.
Pero la costumbre
de ser quien soy
vuelve
y nubla mi vivir.
Vivir
que se vuelve costumbre
al olvidar
que este existir
no depende solo de mí.
Y que decir
\"te quiero\"
no es una costumbre,
sino una necesidad.
Necesidad
que no es necedad,
sino la oportunidad
de tener
a quien se quiere
cerca de mí.