Avanza la noche...
la hierba se rinde ante el rocío
Millares de luceros adornan el manto eterno
Noche de verano...
la calma se adormece entre los campanos
que bordean la ribera
Dentro de la espesura de la arboleda
emerge el ulular de un búho solitario
Se confunden los sonidos de las aves
que a esa hora sueñan con un nido lejano,
perdido en la manigua de los años
Más allá acecha el depredador de los bosques.
agazapado en las nostalgias de animal viejo
Todo es naturaleza...
el follaje se confunde con el pelaje de los ciervos
que pastan distraídos en la falda de los cerros
La noche avanza con su vestido negro,
entre líneas se topará con la madrugada,
y después las cegará la luz del alba
Un vacío inmenso hay en las almas
que vagan por la vida,
sin encontrar el camino a casa,
tal vez, un día, se borren sus huellas,
y a ellos también les cegará la luz del alba.