Ángel Ruiz Egea

Soneto Spenceriano: Deseo.

¿Quien le pudiera suplicar al viento

sangrando lágrimas de triste rosa,

dar escolta a tu pulpa en el adviento

desenvoltorio de tu estatua umbrosa?

 

Entre susurros el deseo posa

por las curvas que paren las estrellas,

ojos del pecho y carnes de la diosa

mis manos ya despojan sus querellas.

 

Poco a poco las firmo con mis huellas,

señas que arden cual eco de ultratumba,

que sale al paraíso y gime bellas

homilías que ensalzan cualquier tumba.

 

Duerme entre lirios plenos de amor suave,

dicho se tiene: el que lo prueba, sabe.