QUÉ PREFERIR
Si hay que elegir entre el mar
y la montaña
para salir de casa a pasear,
yo prefiero lo sólido a lo líquido
para cubrir el recorrido andando,
para tomar distancia
sobre lo ya visto y conocido.
A parte de que por allí, en todo lo alto
se puede ver el mar muy a lo lejos,
perderlo y encontrarlo,
a cada giro del sendero,
tan azul, casi infinito e instantáneo.
Mirarlo fijamente y olvidarlo,
hasta la próxima cumbre,
cornisa o promontorio.
Gaspar Jover Polo