Quizás.
En algún momento de la vida puede que te hallas preguntado.
“¿Esto es lo que quiero? ¿Me hará bien?”
Y aunque sepas la respuesta, aunque sea más simple de lo que parece, “No”.
Pero aun así lo haces. Te quedas. Soportas.
Te convences de que, quizás, todo va a estar mejor.
De que con el tiempo las cosas van a cambiar.
Pero para que algo cambie, algunas veces hay que forzarlas
Y sí… el cambio más costoso suele ser el de uno mismo.