Mª Pilar Luna Calvo

LAS ALAS DE LAS MARIPOSAS

El cielo concede

un tímido permiso

para saciar a la tierra,

pero la memoria traumática

solo recuerda los secanos.

En la biblioteca de Alejandría

no hay respuestas

y olvidamos el pasado

caminando entre trigales yermos

que rompen el ruido del corazón

en un pacto solemne, silencioso,

con los árboles de agua

que atraen la lluvia del temporal

y estremecen a la belleza

que seca las alas de las mariposas.