Mi vicio es tu nombre
Mi vicio es tu nombre,
mi condena recordarte,
intento arrancarte del alma
y termino por soñarte.
Mi vicio es tu nombre,
mi desvelo al recordarte,
cuando la noche se queda
con mis ganas de encontrarte.
Tu nombre ronda mi pecho
como un eco clandestino,
se mete entre mis silencios
y me cambia hasta el destino.
Quiero dejar de pensarte,
quiero aprender a olvidarte,
pero mi corazón insiste
en buscarte y recordarte.
No te culpo por mi pena,
ni te guardo algún rencor;
hay amores que se quedan
aunque termine el amor.
Y aunque diga que te olvido,
mi memoria te rescata;
cuando creo estar vencido,
tu recuerdo me arrebata.
Mi vicio es tu nombre,
mi secreto y mi condena;
lo pronuncio en el silencio
cuando la noche me quema.
Quizás algún día comprenda
que no debo perseguirte,
que amar también es soltarte
aunque me duela perderte.
Pero esta noche confieso,
sin orgullo y sin reproche:
tu nombre sigue despierto
cuando todo duerme de noche.
Mi vicio es tu nombre,
aunque sé que debo olvidarte;
porque dejar de pronunciarte
sería aprender a vivir
con la muerte de amarte.
- El bohemio puro