Llega a mí el pensamiento
de ser olvidada un día.
Que no haya vago recuerdo
que traiga llanto, ni alegría.
Que nadie reviva momentos,
que no haya vídeos ni fotos.
Y como me cubrirá el cemento,
todo mi existir quede roto.
Que quede borrada de tajo.
Bajo tierra sepultada.
Como hierva que se arranca
y luego al fuego es echada.
Que se consume en el calor,
para volverse ceniza
Y a mis hechos y mi amor
los reduce y pulveriza.