Todavía queda tiempo por vivir,
el mundo no se reduce a una ventana,
hay rendijas por donde se asoma la esperanza:
una mirada que me desafía
a prestarle atención a unos ojos turquesa
Todavía no llega la tarde,
con su neblina gris,
a enturbiar mi cielo azul...
hay unos ojos que me miran
con la dulzura de un sol de caramelo
Todavía hay enigmas por descifrar
en el ocaso de este sol de los venados
La tarde ya empieza a declinar
sobre el espejo de un lago lejano,
que me trae su reflejo en unos ojos bellos
Todavía queda tiempo por vivir,
¿Qué hay mas allá de una pantalla?
hay unos ojos que miran con dulzura infinita
proyectando su luz,
a mis noches difusas.