Rafael Panamá

Soneto en rondel I

Átame con cadenas a tu fuego,

enlázame a tu alma cada día,

refúndeme en tu cuerpo que me ansía,

y lleva mi deseo hasta el sosiego.

 

Percibe mi compás que te advertía,

conducirte a los mares que navego,

a bogar entre olas como un ciego,

tras la bruma que envuelve y que rocía,

 

adonde te haces ver mujer bravía,

bajo la luna canto y me doblego,

y te unes, y te mezclas como espía,

 

entre el calor de sol y del apego,

entre una flama ardiente que crujía,

átame con cadenas a tu fuego.