Efímeros…
Nada queda de esos versos
que surgieron en momentos
de fogón y contrapunto
entre amigos con guitarras.
O de aquellos tan melosos
para las musas de turno
cuyos dotes naturales
me brindaban en ocasos.
Fueron poemas no escritos
que colmaron el instante
nacieron para perderse
dejando solo recuerdos.
José.-