Raul Gonzaga

Dueña de todo mi amor

Entre inmensa soledad,
en un desierto sin fin,
yo me siento muy feliz
porque no dejo de amar;

sé que el amor llegará,
y tal vez, llegué por ti,
y es que te puedo sentir
como no sentí jamás;

eres un faro de luz,
ese infinito querer
que vive en mi corazón;

solamente serás tú
ése, mi auténtico bien:
dueña de todo mi amor...