Sebastian Mena

Reflexiones cíclicas

Un verso, una flor y un te quiero 

un whisky añejado sin hielo 

un cuaderno con frases inconexas

un desvelo, un cigarro y un hasta luego.

 

Una mañana de resaca 

de lluvia, frío y encierro 

la casa gélida como témpano

las gotas rebotan sobre la chapa

pareciendo bombas de estruendo.

 

A tientas y medio a ciegas

me levanto de la cama 

esquivando las ropas tiradas,

vestigios de una noche

inerte, en fin, desapasionada.

 

Desayuno noticias tristes

aumentos, robos y muertos.

 

El día recién comienza,

a rodar por la noria de nuevo 

como un hámster domesticado 

persiguiendo un inalcanzable.

 

sueño... sueño que tengo todo

partiendo de tener casi nada

y girando sobre un eje infinito

la rutina del desconsuelo;

pero de rodar son mis ganas

porque sé que en algún momento 

correré tan pero tan fuerte 

buscando romper el ciclo,

buscando nuevas verdades,

desconociendo cuál será el precio.