A cada paso que doy,
te siento más lejos.
La distancia que nos separa
se hace cada vez más grande.
Te veo borrosa,
como si fueras un sueño.
y aunque sueño con tenerte,
sueño despierto.
Y duele.
A veces quisiera regresar,
volver al lugar
donde aún no dolía quererte.
Porque, en realidad,
lo que más me duele
es amarte.