Warner Salazar Marciaga

Amarilis

   Amarilis

Camino a la sombra de mis recuerdos,
donde juntos estábamos y felices éramos.
Siempre vuelvo a ti y al tiempo que fui feliz,
a la luz y al brillo de tu sonrisa, al calor de tu beso.

Amarilis. Nuestro amor fue puro y perfecto.
Daría mi vida entera porque tú vivieras.
Las flores que quiero en mi jardín tendrán tu nombre.

Qué simple soy. ¿Cómo podría yo hablar de ti?
Si solo ver tu sonrisa me hacía sentir inmortal.

No he vuelto a sentir calor.
No he vuelto a sentir frío.
No he vuelto a sentir amor.
No he sentido nada más que soledad.

¿Cómo alguien podría solamente compararse a ti?
Sí. Antes de ti no entendía qué era el amor.
Y después, sin ti, entendí que era infinito.

Que era único, cínico, torpe y tan simple,
que ni siquiera nos damos cuenta de cuándo
empezamos a amar. Pero sí sabemos
que nunca dejaremos de sentir amor por alguien.

Por alguien que ya no está.
Las flores de mi jardín tendrán tu nombre.
Y tú siempre tendrás mi corazón roto.