¿Cómo, satisfaré, tu juventud florecida?
Te satisfice, indivisa, amorosa, distraída.
Entre tus brazos. A los gusanos soy comida.
Hoy, amémonos, entre flámulas de despedida.
Aunque, sea alma buena, no podré soltar tu broche.
Ni ser tu mar bravío, cuando me enciendan cerilla.
No puedo ser tu aurora, cuando me llame noche.
Y aunque, sirvas manjares; archivarán mi silla.