Ely.M.

Pensamientos bizarros

 

Breve es el tiempo para los

despiertos.

A quienes la impaciencia

desgasta.

Recrea futuros sombríos e

inciertos

Que sólo a la mente

devasta.

 

Es difícil frenar las

ideas.

Cuando el sueño no es

reparador.

La imaginación llega como

marea.

Recreando un final

desolador.

 

La noche que debía darme

calma,

entre el silencio y la

oscuridad,

atormenta más a mi

alma,

y la inunda de

intranquilidad.

 

Las horas de dormir se

esfuman,

y ya aparece el

amanecer.

Los sueños se me

fatigan

y nada pude

resolver.

 

Comienza un nuevo

día.

Con miles de cosas por

hacer

Y yo tengo la

osadía

De nuevo echarlo a

perder.