Nataly Olarte

A media senda

Con pies de pluma abandonas aquel recinto nuestro,

el que un día construimos con materiales de brisa y beso.

 

Te escondes en los quehaceres para esquivar mis poemas,

y no tener que explicarme que quieres irte sin que me duela.

 

Te alejas sin que lo note, pero lo noto.

Te vas a paso lento y yo te observo.

 

Serena y condescendiente ante tu amor menguante,

como si yo no mereciera un solo adiós fulminante.

 

Me abrazas a sangre fría, me condenas a tu lecho,

y guardas en tu maleta pedazos de fuego muerto.

 

Mi aire deshilachado ruega tu partida a prisa,

tus ojos ya no notan el llanto en mi camisa.

 

De esta despedida a trozos no me queda sino el cansancio,

a este fulgor fingido cierra ya el escenario.

 

Recoge tus pertenencias, no me dejes ni la bulla.

 

Y llévate también mi alma,

 

que sigue siendo tuya.