Cuando tranquilo estoy
con mis pensamientos solos,
florece tu imagen en mi huerto,
silenciosa, suave, delicada
y nos queremos…
Mi ternura inunda
cual río caudaloso
tu ribera sedienta
que con ansias bebe
de mi vertiente,
y nos queremos…
Tu cáliz rebosa amor
y al recibirlo
mis manos impregna,
y bebo de él,
de lo más profundo
de tu pozo.
Hago mío tu presente
y en él me quedo;
mi vertiente sacia
la sed de tu pozo,
que es el fin de siempre,
y nos amamos.
Angel Miguel