LKATHERINE CORTÉS PÉREZ

Llegasteis cuando el cielo estaba oscuro

Llegaste cuando el cielo estaba oscuro, cuando el invierno se quedó a vivir en mis manos

 

y las ruinas de viejos dolores me hacían pensar que el amor era un cuento lejano.

 

Traías una calma que no conocía, una paciencia suave que no exigía nada, y sin darte cuenta, con solo mirarme, fuiste encendiendo la luz en mi mirada.

 

Me devolviste el derecho a la sonrisa, las ganas de despertar y abrazar el día, me enseñaste que amar no es una guerra, sino este refugio donde tu alma abraza la mía.

 

Hoy vuelvo a creer porque te veo, porque en tus ojos encontré mi paz y mi destino.

 

Gracias por recordarme lo que es estar viva y por querer caminar conmigo este camino.