Acorralado en el fondo de tu memoria
las luces que seguía han ensombrecido el camino
ansíe un silencio como un fuego misterioso
pero la noche tiene la forma de un corazón canino
niños ciegos errantes hasta el fin
explotan todas sus plegarias
campanas de ausencia
muecas del insomnio
en el fondo de tus ojos vuelan un puñado de mariposas invisibles
en la mañana el olvido borra el odio del pequeño dios
las palabras trituradas ingresan en una secuencia lunar
las voces rotas se levantan de su tumba