Todavía el tiempo de la siega no ha llegado,
y no se puede predecir el éxito en el cultivo
Existen imponderables en los sembrados,
y no se puede asegurar la madurez del trigo
A veces en el campo del amor pasa lo mismo,
no se puede asegurar que todo será color de rosa
Si las cosas no se dan hay que actuar con estoicismo,
y enfrentas las circunstancias aunque sean dolorosas
Hay una segunda oportunidad para los cultivadores,
para volver a sembrar y confiar que habrá revancha
La ecuación es parecida en las cuestiones de amores,
no se puede perpetuar en el corazón la desconfianza
porque al momento de amar nos infringieron dolores,
es mejor volver a intentar basados en la esperanza.