Miguel L

Heridas

Andan las heridas abiertas,

jugueteando sobre mi cuerpo,

en esta mañana desierta

que despierta viejos recuerdos.

 

Entran airados por las ventanas

olvidos que arrastra el viento,

y dejan sobre mi cama

cenizas de algún silencio.

 

Tengo la sangre cansada,

tierra dentro del pecho,

y la memoria clavada

como hierro contra el tiempo.