Un lugar de maravillas,
misterioso, tan profundo,
que las nubes ocultan los sentidos.
Creer en un amanecer de colores
es asombroso.
Sentir que la noche nos cobija
es seductor.
En lo alto un sol que camina
y una tierra que murmulla
es extraño.
Vivir es la experiencia de las experiencias.
Moverse entre estrellas
con alma dormida,
es absurdo, es extraño,
pero también es encantador,
en un velo de misterio.
Una ceguera se tropieza
donde los pasos no retornan.
Ahí, éramos esencia.