Ángel Ruiz Egea

Soneto: La Cena.

Eran doce. Dispuesto el pan y el vino,

manos y voces, flébiles promesas

y un punto de oración fueron las presas

de la hospitalidad del uno y trino.

 

Carne y sangre se unieron en el pacto,

así lo declarase: \"en mi memoria

repartid este fruto, que a la historia

el espíritu otorgue de este acto.\"

 

El nombre bendecido por el cielo

la semilla sembró, naciendo planta

del santo honor de bendecir la mesa.

 

Unión de paz y muestra de consuelo,

es el cristiano don que le levanta

al alimento marca en cruz expresa.