Son los niños el mañana
De esperada Edad Dorada,
La luminosa alborada:
La generación temprana;
Una promesa lejana
De justicia desbordada,
Ya sin fuerza de la espada
Ni maliciosa cizaña;
Ese mundo de alegría
De una perenne igualdad
Y de luz, un resplandor,
Lugar pleno de armonía,
De pureza y de verdad,
De belleza y de amor…