Quiero besarte.
Es lo que solía pensar
en aquellos tiempos, atrás.
Y es lo que sigo pensando
incluso teniendo tu amor.
Quiero echarme sobre ti,
agarrarte bien fuerte,
y que me agarres,
no nos vayamos a soltar,
y besarnos.
Quiero besarte hasta el cansancio,
sin remordimientos ni pesares,
solo labios y carne.
Te besaría hasta desgastarte,
de todas las formas posibles,
en todos los lugares posibles.
Estando repletos de amor y deseo,
ocupados en este asunto
de bocas y cuerpos.
Quiero besarte
hasta quedarme sin aire,
hasta aburrirte,
descansar un rato, juntos,
y seguir amándonos más tarde.
Por favor, bésame,
sin miedo, sin preguntar,
píllame por sorpresa
para volverme loca de tu amor.