Copado de estigma
inmerso en la densa bruma
presioné los párpados
Al beber
sentí el desahucio
del propio bosque
…y condenado a la fría cima
alcé la vista
esperando al rayo
Hermosa estaba la luna en el lago
la brisa cargada de aroma
el son del tambor de un soldado
¡Victoria¡
¡Victoria¡
Gritaron los pinos
robles y álamos
y el eco de sus crujidos
se elevó por el acantilado
Cesó el ruido
Abrí los ojos
y vi esas piedras en mis manos